lunes, 2 de agosto de 2010

Alfonsina

Fue Afonsina un libro que marcó un antes y un después en la breve (pero intensa) historia de esta editorial. Alfonsina, escrito por Pepe Maestro e ilustrado por Lourdes Quesada, cuenta la historia de una vaca pedagógica, una vaca sabia que vivía en una granja escuela y que marcaba sus días y sus noches. Todas las historias que recoge el libro forman parte de una sesión de cuentos del gaditano Pepe Maestro, una de las sesiones de cuentos más divertidas y emocionantes que hemos podido escuchar en los últimos años. Una sucesión de historias que esperamos pronto tenga continuidad.
Pero decíamos que marcó un hito en nuestra pequeña Palabras del Candil, y fue así porque este es nuestro primer libro ilustrado (lo cual multiplica la complejidad de la edición); pero también es el libro que inicia la colección 1001 noches (libros que además de lectores adultos también quieren lectores entre el público juvenil). Y sobre todo marcó un punto de inflexión porque también fue un libro que sobrepasó nuestras expectativas y tuvo que reeditarse hasta los 3.500 ejemplares, que para una editorial como la nuestra, cuyos primeros años funcionaba por el boca a boca, era en verdad una cifra impensable.
Como última anécdota podemos deciros que una librería de Guadalajara que vendió 80 ejemplares en unos pocos meses se comprometía a devolver el dinero si durante su lectura no te reías incontrolablemente al menos en diez ocasiones... toda una garantía.
Hoy Alfonsina sigue divirtiendo y entreteniendo a lectores y lectoras de edades muy diversas. Si todavía no conoces las aventuras de esta vaca hilarante no dejes de acercarte a sus páginas. No te arrepentirás.
Saludos

sábado, 24 de julio de 2010

99 pulgas

El primer libro que publicó esta editorial se trata de 99 pulgas, un libro que casi fue fundacional pues podríamos decir que por su culpa nos decidimos a poner en marcha Palabras del Candil. El libro consta de 99 cuentos brevísimos escritos por tres narradores orales: Pablo Albo, Pep Bruno y Félix Albo, 33 cuentos cada uno.
Pronto agotó su primera edición y la segunda se encuentra en sus últimos ejemplares. La portada del libro está hecha por Mariona Cabassa y dentro del mismo hay dos preciosas ilustraciones más.
Puedes leer más sobre 99 pulgas aquí (incluso alguna crítica en otros blogs).
Puedes leer algunos cuentos aquí.
Y esperamos que pronto salgan las 101 pulgas, un proyecto que va cuajando, lento pero va.
Saludos

jueves, 22 de julio de 2010

De niños que escuchan cuentos

Os dejamos aquí esta reflexión que el narrador oral Manuel (de Légolas C. E.) hace sobre niños que escuchan cuentos y niños que ven la tele. Reflexión que parte de la lectura del libro Palabra de cuentero, de Nicolás Buenaventura Vidal.
Que la disfrutéis:

Ando estos días leyendo “Palabra de Cuentero” de Nicolás Buenaventura, libro que me está resultando agradable en su lectura y con el que estoy disfrutando, descubriendo, y redescubriendo a través de las preguntas y respuestas que el autor plantea.

Nicolás habla de la relación del cuento y de la televisión con la actividad cerebral, y sin querer caer en una respuesta estereotipada y condenatoria hacia “la tele” cita un estudio en el que se midió la citada actividad en niños que veían la tele, y en aquellos que escuchaban música o historias. En el primero de los casos la actividad se reducía hasta un 5% y en los otros se alcanzaban cotas de hasta un 85 %.

En el Diario Montañés de hoy, en su versión digital, recogen muy brevemente una ponencia de Aura Tazón expuesta en un curso de verano, “Literatura en las aulas”, en Laredo, en la que compara la postura corporal y mental entre los niños que están viendo la tele y aquellos queestán escuchando un cuento. De los primeros dice que “su postura está congestionada, la cara es puro aburrimiento, con los ojos vidriosos”. En cambio, “el niño al que le estás contando un cuento está erguido, los ojos le chispean y está atento. Te suelta preguntas, te pone en aprietos. Es una diferencia tan grande de actividades mentales que creo de verdad que merece la pena potenciarlo”.

http://www.eldiariomontanes.es/v/20100722/sociedad/otras-noticias/escritora-aura-tazon-aboga-20100722.html

Me han resultado curiosas estas dos lecturas del mismo tema en apenas unas horas, y he querido compartirlas. Ya que además, en estos días de asueto, al leer estas reflexiones me han venido a la cabeza algunos rostros, algunas preguntas, algunas posturas, algunos aprietos… de las sesiones realizadas a lo largo del curso.

Y por si fuera poco, Aura Tazón defiende también algo que ya sabemos y sobre lo que tantas veces hemos hablado, “la narración oral como paso previo a la lectura”. Y que aún reivindicando como reivindico los cuentos por el solo placer de escuchar, los cuentos en los teatros como
espectáculo, los cuentos como arte, etc. Defiendo el “daño colateral”, fantástico daño, de los cuentos como paso previo a la lectura. Y que me hacen estar más seguro en mis posiciones cuando en cierta ciudad universitaria que quiere ser capital cultural en 2016 los cuentos desaparecen de las bibliotecas porque solo son espectáculo.

jueves, 15 de julio de 2010

Un corto muy letrado

María Reyes Guijarro, narradora oral e ilustradora, creadora de la portada de El lector engatusado, segundo libro de nuestra colección En Teoría, y seguro que realizadora de futuras portadas con nosotros, ha realizado este breve y delicioso corto lleno de letras y sugerencias, aquí os lo enlazamos.
Que lo disfrutéis.
Saludos

sábado, 10 de julio de 2010

Un cuento de la antología de cuentos aragoneses

Como os hemos ido diciendo en anteriores post, estamos preparando un libro monumental de más de 800 páginas (que tendrá que salir en dos volúmenes) con el Catálogo de cuentos folklóricos de Aragón, la edición está a cargo de Carlos González Sanz y lleva trabajando en ella cosa de dos años (más todos los que lleva recogiendo y catalogando cuentos). El título de esta colección de cuentos es De la chaminera al tejao.
En el libro resulta muy interesante ver la riqueza de las hablas aragonesas y comprobar la pervivencia de los cuentos tradicionales por todo Aragón. Además incluye algunos cuentos raros y muchos, muchos cuentos muy divertidos.
Como muestra aquí os dejo este botón.
Saludos

ATU 1359

Husband Outwits Adulteress and Lover


Cura y casada

(variante de ATU 1359, Cf. ATU 1730)

Había una vez en un pueblo una señora muy guapa, de la cual se había prendado el cura. Y siempre que pasaba por su lado le decía:

—María, triqui.

Claro, tantas veces "María, triqui", tantas veces "María, triqui", que la otra al final se lo dijo a su marido. Llega su marido y le dice:

—Cuando te diga "María, triqui" le contestas tú: "Padre cura, traca"— ice —. Te pedirá cita y hora; se la das, que venga, que le vamos a preparar un... un buen recebimiento.

Y efectivamente, al día siguiente o a los dos días, pasa por al lao de ella el cura...

—María, triqui.

La María se vuelve y le dice:

—Padre cura, traca.

—¿A qué hora, a qué hora?

Dice:

—A tal hora en el patio de mi casa.

Bien, sigue la cosa así y el cura por la noche estuvo todo el día en brasas, y cuando llega por la noche a la hora que él había... se había citao con la señora, se dirige el cura a la casa, entra al patio (que estaba la puerta entreabierta) y se mete adentro; pero en el patio estaba el marido y un par de criaos que tenía, lo agarran al cura y lo atan a una columna, lo desnudan.

El cura, que estaba en forma, y pa rebajale aquella enfermedá que tenía y aquel bulto que el cura llevaba [ríe], me sacan un ternero que estaba mamando.

Bueno, el ternero que se creó que era la ubre de su madre, empezó, ¡una forma!, que le pegó una paliza al cura de no te menees; y allí estuvieron, el ternero, ¡lo menos una hora!

A lo último se quedó el cura deshecho; se marchó. Y al día siguiente se encuentra con la María... [ríe] y entonces la María le dice:

—Padre cura— ice —, traca.

Dice:

—¡Ni triqui, ni traca, el que quiea mantenese novillos que se compre una vaca! [ríe]


Archivo de Tradición Oral de Aragón, CV-18 67. José Arruga Jiménez, natural de Sádaba (Zaragoza). Entrevista realizada por Luis Miguel Bajén y Mario Gros el 27 de marzo de 1993.


viernes, 2 de julio de 2010

Un hermoso comentario

Susana Tornero es una narradora oral que vive en Cataluña y cuenta en desde hace muchos años, es coleccionista de historias y gran viajera (para saber más sobre ella, aquí).
En su blog tiene una entrada, hoy, con un hermoso comentario de Palabra de Cuentero, de Nicolás Buenaventura Vidal, no dejéis de echar un vistazo.

jueves, 1 de julio de 2010

¡UN PARQUE CUENTO!

En la editorial Palabras del Candil estamos felices porque uno de nuestros libros está abrazado a un proyecto maravilloso, os explico.
En Lanzarote, en un barrio difícil, un colegio (profesores y alumnos) han decidido recuperar un parque (Argana Alta) que estaba abandonado y maltrecho, han decidido recuperar un espacio para la vida en comunidad y para el juego de niños y niñas. Tras limpiar y adecentar el parque han decorado los muros que lo rodean con imágenes de un cuento maravilloso y lleno de mensaje: Si un día juntásemos todas las camas del mundo, de Félix Albo y Marta Lanzón.
Nuestro primer álbum ha decidido escapar de las páginas de un libro y se ha hecho parque y cuento y sueño y sombra y luz. ¡Qué maravilla!
Os dejamos un par de fotos

martes, 29 de junio de 2010

Cosas que pasan

Hemos estado corrigiendo varios libros en estos días (El cuentista y el imaginario, de Pepito Mateo; De la chaminera al tejao, de Carlos González) y ayer terminamos con el libro de Cosas que pasan, de Pep Bruno, para la colección Escrito en el aire.
Este último es una colección de 54 cuentos no muy extensos (el total es de unas 120 páginas) y para que os hagáis una idea, al final de este post os dejamos un anticipo.
Ah, ya tenemos la cubierta, la ilustración la ha hecho Pablo Amargo, mirad qué maravilla.


Aquí va el cuento.

EL JUEGO



Antes de que las cosas tomaran este cariz yo era un niño normal: soñaba como todos, reía como todos, refunfuñaba como todos. Hasta que me dio por el juego de esconderme. No es que me escondiera con mucha perspicacia, solo era un niño, me tapaba los ojos y decía “¡no estoy!”. Entonces ellos jugaban a que no estaba, a que había que buscarme por todos los rincones. Yo, inocente, disfrutaba con el juego, pensando que estaba oculto, cuando, en verdad, me encontraba a la vista de todos. Y de pronto me destapaba la cara y gritaba feliz: “¡aquí estoy!”. Y reían y decían: “pero bueno, ¿dónde te habías escondido?”, y cosas así.

Pero un día, no sé qué me dio, quise probar a aguantar el máximo posible escondido, sin que me vieran. La cosa fue más o menos así. Mis padres, mis hermanos y uno de mis tíos se encontraban en el salón, entonces yo me metí debajo de la mesa grande y grité: “¡no estoy!”. Y ahí empezó lo extraño, nadie se levantó a buscarme ni nadie siguió el juego diciendo algo así como: “¡uy! ¿dónde estará el niño?”. Nada. Ningún gesto, ninguna mención, todo seguía como antes: todos sentados en el sofá y las sillas alrededor del café, charlando de sus cosas. Y encima yo me había propuesto durar el máximo. Así que no hice nada, me quedé allí quieto, debajo de la mesa, con los ojos tapados, sintiéndome absolutamente invisible.

Llegó la hora de la cena. Todos sentados en la mesa grande y mi asiento vacío. Fue mi madre la que dijo: “¡Anda! y el nene ¿que no está?”, entonces todos parecieron entrar en el juego exclamando cosas como “pues es verdad, pues no está, ¿dónde se habrá escondido esta vez?”. Pero yo me había propuesto aguantar el máximo tiempo escondido y, además, estaba algo enfadado porque antes no me habían hecho nada de caso, así que no dije esta boca es mía; permanecí allí quieto y callado, rodeado de todos los pies de mi familia. Todavía estaba mi hermano diciendo “¿dónde estará el nene?”, cuando llegó el primer plato. Entonces parecieron olvidarse de mí y se dedicaron a la comida. Según transcurría la cena me iba yo dando cuenta de que cada vez tenía más hambre. Además ya estaba cansado de estar encogido debajo de la mesa y salí dando un gritito de sorpresa: “¡aquí estoy!”. Pero nadie pareció escucharme, todos seguían atentos a sus platos y a su conversación. “¡¡Que aquí estoy!!”, repetí, con algo menos de entusiasmo. Ni me miraron. Como el hambre apremiaba me senté en mi sitio y me puse a comer, parecía que nadie reparaba en mí, tuve que servirme la comida yo solo. Pasé la cena buscando los ojos de los otros, y ninguna mirada se cruzó con la mía. Cada vez me encontraba más perplejo. Era un niño de cinco años, perplejo y algo asustado. Antes de terminar la cena mi padre repitió: “pero ¿dónde estará el niño? Hace rato que se ha escondido y nada”. Entonces parecieron caer: “es verdad, es verdad, ¿dónde se habrá escondido esta vez?”. Yo les miraba atónito, entonces grité: “¡¡aquí, aquí!! ¿es que no me veis? ¡estoy aquí, en la mesa con vosotros!”. Pero nadie me miró ni pareció darse por aludido. Yo quería llorar, estaba tan asombrado que no dejaba de gesticular y gritar, incluso me agarré de la falda de mi madre, y nada, ni se dio cuenta de que yo estaba allí. Llegó la noche y me fui a mi cuarto a dormir; seguro de que todo era una pesadilla y cuando despertara, el día luminoso me llevaría de nuevo junto a los míos.

No fue así. Pasaron días, semanas, meses, años. Crecí con ellos, pero nunca parecieron saberlo. La costumbre les hacía decir de vez en cuando cosas como: “¿dónde se habrá escondido el niño?”, y se asombraban de mi pericia. Al principio yo trataba de llegar hasta ellos, pero a los pocos meses desistí. Tampoco se estaba tan mal así. Iba al colegio cuando quería, veía la tele que me apetecía, comía lo que me gustaba...

Comprendí que la cosa era definitiva cuando en unas navidades (yo tenía ya ocho años) mis padres contaron la historia de un hijo suyo que un día se había escondido tan bien que ya no lo habían encontrado nunca más. La historia divirtió de lo lindo al resto de la familia. Incluso a mí.

jueves, 24 de junio de 2010

Todo un privilegio

Sí señor, todo un privilegio.
El blog Los cuentos de la luna, administrado por Carles García, narrador profesional, es un referente obligado para saber qué se cuece en el mundo de los cuentos (especialmente en Europa e Iberoamérica), un espacio para la noticia y la reflexión, un blog que sin aspavientos y con mucha constancia ha conseguido ser imprescindible.
Pues bien, desde hace un par de semanas, en la cabecera del blog aparece un enlace directo a nuestra colección de libros En Teoría.
Verdaderamente todo un privilegio.

Educación y Biblioteca

La prestigiosa revista Educación y biblioteca en su número de mayo/junio (nº177), en la página 8, incluye una elogiosa reseña de Los cuentos que me contaron por el camino de Don Quijote. La reseña está elaborada por la prestigiosa escritora y narradora oral Ana Cristina Herreros.
Cuenta la historia de la elaboración del libro (ver aquí) y, en un momento, la crítica dice: "lo que oyó [Javier Villafañe] le pareció tan minúsculamente grandioso, tan simplemente poético que seleccionó ciento setenta y siete cuentos de los cincuenta mil que los niños manchegos tuvieron la gentileza de escribir."
En verdad es así este libro que hemos recuperado: minúsculamente grandioso y simplemente poético. Una perita en dulce que les invitamos a degustar.